Planificación con tomografía
Se estudia una tomografía computarizada de haz cónico (CBCT) para medir el hueso disponible, el trayecto previsto y la relación con el seno maxilar. Esta etapa define si el caso es viable, no la consulta.
Guía clínica · Dr. Daniel Coutinho, CRO-RN 2966
Qué son, en qué casos están indicados, en cuáles no, y qué complicaciones describe la literatura publicada. Sin promesas y sin cifras de precio — ninguna de las dos cosas es legítima antes de ver un caso.
Definición
Un implante cigomático es un implante largo que atraviesa la región del maxilar superior y se ancla en el hueso cigomático — el pómulo — en lugar de depender del hueso maxilar, que es justamente el que se ha perdido.
Esa diferencia de anclaje es todo el concepto. Cuando se pierden los dientes superiores, el hueso que los sostenía se reabsorbe con los años, y en algunos pacientes llega a un punto en que no queda altura suficiente para un implante convencional. El hueso cigomático, en cambio, no participa de ese proceso: es un hueso denso, estable y ajeno a la pérdida dentaria. Un implante anclado allí encuentra soporte donde el maxilar ya no lo ofrece.
La consecuencia práctica es que la falta de hueso maxilar — el motivo por el que a muchos pacientes se les dice que no hay solución — deja de ser el factor que decide.
Indicación
Igual de importante
La lista de abajo es tan parte de la información como la anterior. Un cirujano que solo publica indicaciones no le está contando el procedimiento, le está vendiendo uno.
El procedimiento
Se estudia una tomografía computarizada de haz cónico (CBCT) para medir el hueso disponible, el trayecto previsto y la relación con el seno maxilar. Esta etapa define si el caso es viable, no la consulta.
La colocación se realiza bajo anestesia, con el protocolo sedativo que el caso requiera. El número de implantes y su disposición dependen de la anatomía de cada paciente.
La rehabilitación protésica se planifica desde el inicio y no al final: la posición de los implantes se decide en función de la prótesis prevista, no al revés.
El seguimiento posoperatorio y los controles a largo plazo forman parte del tratamiento. Para pacientes que viajan, se organizan combinando visitas presenciales y seguimiento a distancia.
Riesgos
Toda cirugía tiene complicaciones posibles, y las de esta técnica están documentadas. Las cifras siguientes provienen de la revisión sistemática más amplia publicada sobre el tema.
Sobre 4.556 implantes cigomáticos en 2.161 pacientes: sinusitis en el 2,4% de los casos, infección en el 2,0%, parestesia en el 1,0% y fístula oroantral en el 0,4%. La supervivencia de los implantes fue del 95,21% a los 12 años.
Chrcanovic BR, Albrektsson T, Wennerberg A. Survival and complications of zygomatic implants: an updated systematic review. J Oral Maxillofac Surg. 2016;74(10):1949–64. doi:10.1016/j.joms.2016.06.166
Una revisión previa sobre 42 estudios reportó una supervivencia del 96,7% a los 12 años y señaló explícitamente que la técnica «requiere cirujanos muy experimentados».
Chrcanovic BR, Abreu MHNG. Survival and complications of zygomatic implants: a systematic review. Oral Maxillofac Surg. 2012;17(2):81–93. doi:10.1007/s10006-012-0331-z
Estos porcentajes describen poblaciones de estudio, no a un paciente concreto. Su riesgo individual depende de su anatomía, su estado de salud y sus antecedentes, y se discute en la valoración.
Comparación
Reconstruye el hueso perdido para permitir implantes convencionales después. Es una vía válida y muy usada. Implica una cirugía adicional, meses de espera, y no siempre prende — especialmente en atrofias severas.
No requiere cirugía y es reversible. En maxilares muy reabsorbidos la retención se vuelve el problema principal, que es lo que lleva a muchos pacientes a buscar alternativas fijas.
Es una decisión legítima y debe estar sobre la mesa. Lo que corresponde es tomarla conociendo las consecuencias funcionales a largo plazo, no por falta de información.
Preguntas frecuentes
No. El implante queda por completo dentro de los tejidos; lo que se ve es la prótesis que se apoya sobre él, diseñada para la estética del paciente.
Depende de la anatomía y del plan protésico. En algunos casos se combinan con implantes convencionales en la zona anterior, cuando ahí sí queda hueso utilizable.
No es experimental. Cuenta con revisiones sistemáticas con seguimiento a 12 años, citadas más arriba. Sí es una técnica de indicación restringida y exigente en ejecución, y la literatura vincula el resultado a la experiencia del cirujano.
La secuencia se organiza para que el plan quede definido antes del viaje y el seguimiento no dependa de estar presente todas las semanas. Puede verlo detallado en la página de contacto.
Lo anterior describe una técnica. Saber si le corresponde a usted requiere sus imágenes y su historia clínica.